Matador Soldado, salvador Iker
El amistoso ante Irlanda sirvió para que Iker Casillas
reclame su puesto en la portería de España. El guardameta del Real
Madrid protagonizó dos paradones en los minutos finales que salvaron el
triunfo, conseguido con goles de un Soldado que se postula como nueve
titular y de Mata.
España se tomó muy en serio el amistoso ante Irlanda. Un escenario
mítico como el Yankee Stadium de Nueva York merecía el respeto de la
campeona del mundo, que salió a por todas desde el principio con el once
que bien podría haber sido, en principio, el titular ante Uruguay en la
Confederaciones: Valdés, Arbeloa, Ramos, Piqué, Jordi Alba, Busquets,
Xavi, Iniesta, Pedro, Silva y Villa.
Si de aquí al domingo Del Bosque hace algún cambio será, después de
lo visto, en la delantera y en la portería, los dos puestos que bailaban
entre Villa y Soldado y entre Valdés y Casillas. Cobran ventaja el
delantero del Valencia y el guardameta del Real Madrid, autor de dos
paradas prodigiosas en el tramo final.
En el arranque, la Roja funcionó mejor que ante Haití con el
medicampo del Barça sobre el terreno de juego, algo más estrecho de lo
habitual al tratarse de un recinto de béisbol. En diez minutos, España
hizo tres 'strikes' con disparos de Pedro, Villa e Iniesta.
El manchego fue el Empire State de la selección, la referencia para
sus compañeros en Nueva York y lo único que veían los irlandeses cada
vez que levantaban la vista buscando la bola. Aunque no juegue al
béisbol, Iniesta tiene el guante del mejor 'pitcher'. No fue suficiente
en la primera parte ante una Irlanda que llenó las bases en su área.
Sólo salió a la carrera en el minuto 28 con Sammon, que robó la cartera a
Piqué en un balón dividido en la banda izquierda y encaró a Valdés con
torpeza. El remate desviado del delantero irlandés fue el único susto
para España, que siguió jugando por abajo buscando huecos. Con tipos
como Xavi o Silva es fácil encontrarlos.
El problema es que a la Roja le cuesta últimamente ver puerta con
facilidad. Ni siquiera pudo marcar Pedro, el goleador de la Roja en los
últimos tiempos. En el 41, su latigazo con la zurda dentro del área tras
bailar a St Ledger se estrelló contra el larguero. Dos minutos antes la
tuvo Villa, a quien le hubiese venido muy bien marcar tras una jugada
con Xavi y Silva. El asturiano, que parecía seguir en la pole de la
lucha por el 'nueve', se topó con el meta irlandés Frode cuando quiso
resolver el mano a mano.
Tras el descanso, Del Bosque puso en marcha su mejor solución contra
defensas cerradas. Entró Navas para buscar el home run por la derecha en
sustitución de Silva. Había que abrir el campo, porque jugar por dentro
empezaba a ser más difícil que encontrar un taxi libre en la Gran
Manzana. Los irlandeses no se ruborizaron por batear el balón en largo
en busca del veterano Robbie Keane, que se marchó en el minuto 57 sin
olerla.
Los cambios resultaron claves
A falta de media hora, Cesc sustituyó a Iniesta, Soldado entró por Villa y Casillas ocupó el lugar de Valdés en la portería. El guardameta del Real Madrid no fue un turista más en la gran ciudad. De poco le había servido el partido ante Haití para ganarse el puesto, pero ante Irlanda demostró a todos que quizá no lo necesitaba. Del Bosque tendrá la última palabra.
Los cambios resultaron claves
A falta de media hora, Cesc sustituyó a Iniesta, Soldado entró por Villa y Casillas ocupó el lugar de Valdés en la portería. El guardameta del Real Madrid no fue un turista más en la gran ciudad. De poco le había servido el partido ante Haití para ganarse el puesto, pero ante Irlanda demostró a todos que quizá no lo necesitaba. Del Bosque tendrá la última palabra.
También en el asunto de la delantera, que pudo quedar resuelto en el
minuto 69. O'Dea falló en un despeje, Arbeloa apareció para llevársela
y, tras un intento de sombrero sobre McCarthy, el balón cayó a los pies
de Soldado. El delantero del Valencia hizo lo que se espera de él. La
primera que tuvo fue para dentro con un buen remate. El tanto no les
sentó nada bien a los irlandeses, que empezaron a repartir estopa
poniendo en peligro la integridad física de los españoles. Sobre todo la
de Busquets, que se llevó un hachazo de roja de Quinn. Mata entró por
Xavi y sirvió en bandeja el segundo a Soldado, que esta vez falló ante
Radolph.
El partido entró en efervescencia como si de una eliminatoria de un
Mundial se tratase. Fue entonces cuando llegó el momento de Iker
Casillas. En el 84', sacó una mano prodigiosa para desviar un trallazo a
quemarropa de McClean. En el saque de esquina posterior, cabezazo de
Cox y otra mano de santo del capitán de la Roja. La jugada acabó en gol
de St Ledger pero estaba anulada correctamente por fuera de juego.
Cazorla, que había entrado por Pedro en el 80', tuvo el 2-0 con un
gran disparo que despejó Randolph. El asturiano siempre cumple con la
Roja, aunque sean diez minutos. En el 88', lo demostró asistiendo a Mata
para el 2-0. La conexión asturiana sentenció un triunfo que antes había
encarrilado Soldado y había salvado Casillas con dos paradas
antológicas de las antes. De las de siempre. Está apto para jugar.